Te cuento,
A veces, dar un paso atrás es el acto más valiente que podemos hacer.
No se trata de huir ni de rendirse, sino de reconocer que permanecer en ciertos lugares, relaciones o situaciones solo alimenta un ciclo de desgaste emocional y mental.
Alejarse es elegir el bienestar sobre el conflicto, la calma sobre el caos, la salud emocional sobre la costumbre.
Es entender que no estamos obligados a quedarnos donde no exista el respeto, ni a seguir alimentando dinámicas que nos consumen.
Alejarse, cuando es necesario, puede salvarnos. Y ese acto, aunque silencioso, tiene un poder inmenso: el de transformar nuestra vida y devolvernos la paz que merecemos.
Recuerda que las palabras y las acciones son muchas veces reflejos del carácter de las personas.