Un proyecto comunitario que no evalúa, no aprende. Y si no aprende, difícilmente prospera.
La evaluación no es solo un requisito técnico, es una herramienta para mirar atrás, reconocer avances, identificar errores y, sobre todo, fortalecer los procesos colectivos.
Cuando la comunidad evalúa, aprende de su experiencia y construye caminos más sólidos hacia el futuro. Sin evaluación, los proyectos corren el riesgo de repetirse sin transformarse.
Evaluar es crecer.Evaluar es aprender juntos.Evaluar es garantizar la sostenibilidad comunitaria.
Ayer en la evaluación del documental Sector Salistral y Sector Tabaiba Proyecto Vida Costera,Playa de Ponce.
Seguimos moviéndonos en comunidad.